oriol espinal [narrative]

Desquites

novela

2000 - 2003


Fragmento de la sección IV

(Victoria se sitúa ahora frente al féretro de su hermano y hace una cabriola, no menos hermosa y grácil que las que realizaba de jovencita en el jardín donde Román pasaba las mañanas de verano)

[Pero ¡qué demonios está haciendo esta mujer! No, si es que esta gente acabará convirtiendo la ceremonia en un espectáculo de circo. ¡Ya es lo último que me faltaba!]

[Y aunque durante aquellas mañanas de verano no parecías demostrar el menor interés hacia lo que pudiera estar ocurriendo a tu alrededor, yo estaba convencida de que mis acrobacias y piruetas lograban desatar en tu interior un alborozo semejante al que habría sentido un niño corriente ante los volatines de un saltimbanqui. Por otra parte, tú tampoco te quedabas manco a la hora de demostrar tus habilidades circenses. Porque había que ver con que pericia de contorsionista lograbas deshacerte de los pijamas de cuerpo entero y con cremallera trasera que mamá te confeccionaba a medida. Pobre mamá, siempre ideando sistemas que pudieran impedir que tu habitación se terminara convirtiendo en el escenario de una nueva orgía escatológica. Recuerdo que no pocas madrugadas la pestilencia que se colaba por los bajos de la puerta me sacaba del sueño a patadas. Torciendo una mueca de asco, yo me levantaba, llenaba la bañera y te dejaba en remojo. Luego mamá y yo entrábamos en tu alcoba, donde presas de una suerte de furia iconoclasta nos poníamos a borrar cada uno de los signos que configuraban la crónica de tu noche en vela, a limpiar esa mierda con la que habías pringado las paredes, revolcando y refregando tu desnudez contra ellas, una y otra vez, ¿acaso como un modo de dar salida a una angustia cuya existencia jamás supimos percibir, convencidas como estábamos de que los inocentes puros como tú estaban exentos de sentirse abandonados a su suerte?]